Ni un paso más.



En esta vida soy de las personas que le gustan asumir desafíos dificilísimos, y por eso es que quizás he cosechado muy pocas victorias. Pero cuando intento cosas que son fáciles y tengo éxito, ese éxito me sabe a nada. No sé, soy así.

En el caminar de la vida y de la mano de Dios, me he topado con algunos retos, unos más complejos que otros pero todos muy exigentes. Cuando asumimos tareas difíciles de alcanzar, casi siempre llegamos a ese punto en el que decirnos, ya no puedo más, hasta aquí me llegaron las fuerzas.

Es ahí donde tenemos las mismas razones para renunciar, o para seguir adelante. Una vez leí en alguna parte que el exito siempre esta un paso más allá del desmayo. Cuando dices no puedo dar ni un paso más, un paso más allá esta aquello que tanto viniste anhelando y luchando.

Hay que tener en cuenta algo también, hazte las siguientes preguntas:¿Vale la pena esta meta que persigo?¿Es producto de una inspiración divina o de una vanidad o codicia ?

Revisemos cuales son nuestras motivaciones, revisemos que es eso que nos impulsa a salir adelante, que es eso que perseguimos y si es algo que sabes que esta humanidad necesita, que anhelas más que nada en el mundo, ve por ello. No va  a ser fácil, esa no es solo una frase cliché, es prácticamente una advertencia.

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