viernes, 11 de noviembre de 2016

El vaticano y los niños hambrientos.

            

  Tengo que reconocer que vivo en Venezuela un país que está detenido en el tiempo, para ser optimista y no decir que vamos en franco retroceso. Un país que está atrapado en una triste tragicomedia donde nosotros protagonizamos por absurdos y por cómplices; somos autores y victimas de nuestra propia desgracia. La frase “cada pueblo tiene el gobierno que merece”, me duele en el alma, porque viendo el nivel de pobreza al que ha llegado mi país y lo destruido que esta moralmente, económicamente y socialmente me parece injusto, y creo que no lo merecemos. El Internet es una ventana al mundo, ventana que aprecio y agradezco, me llama la atención cosas que se vuelven tendencia en la red, en las redes sociales y en foros, pero sobre todo las actitudes que se vuelven comunes en los usuarios de Internet.

            Uno de los temas que más me llama la atención es el (cuasi) altruismo “electrónico”. Sinceramente creo que el término correcto sería altruismo virtual. Hay frases que la gente repite y comparte y me pregunto, cuántos de ellos siquiera se detienen a pensar en esas cosas que publican. Antes de seguir debo reconocer que no siento ningún respeto por la información que hay en Facebook, la verdad es que yo mismo público un montón de cosas tontas solo por hacer reír a mis contactos o por molestar, no siento respeto por Facebook porque la información que ahí esta muchas veces es superficial y banal.

            Empecé hablando de la situación de mi país porque quiero dejar por sentado que en Venezuela estamos en una situación atípica e irreal, una situación parecida a la que plasmó “el Gabo” (comunista pero aun así orgullo de Colombia y Latinoamérica) en su “Otoño del patriarca”. Una situación surrealista y tan inmensamente absurda que, por favor entiendan, si soy capaz de comprender lo que las sociedades de los países “sin Patria” están viviendo o pensando hoy en día, por ahora nosotros estamos tratando de sobrevivir al proyecto chavista y a la tibieza de la oposición venezolana.

            De antemano pido perdón si en algún momento pierdo la objetividad y hablo desde las emociones pero vengo de ver la indiferencia en su máxima expresión, esa indiferencia que hace de la humanidad, una humanidad pobre.

            Desde el internet se le está dando un impulso bastante evidente a la corriente de pensamiento ateo (en Internet creer en algo es de campesinos ignorantes) y se impulsa lo que es la diversidad de géneros que en lo personal creo que no existe tal cosa más allá de masculino y femenino y para cerrar la idea acerca de esto, creo que no hace falta difundir ninguna ley de diversidad de géneros, lo que hace falta es que aprendamos a respetarnos desde nuestras diferencias y preferencias, eso es una cuestión de respeto, de no al “bullying” y no esta cosa política que han hecho.

            En “face” la gente crítica a entidades como el vaticano porque dicen que ellos viven en lujos y en África hay niños muriendo de hambre, las dos cosas son ciertas pero lo que me incomoda es que se use como un argumento en contra de la Iglesia, y aclaro que no soy católico pero ya va, esperemos un momento. Históricamente la Iglesia católica ha invertido millones de dólares, de recursos y miles de vidas en misiones humanitarias a países pobres, mi pregunta: ¿De esos qué critican cuantos han invertido en tiempo, dinero o esfuerzo por hacer algo por los que están en desgracia más allá de solo teclear? Sé que sacarán el típico argumento de las cruzadas y de cómo la iglesia se aprovecha de sus feligreses, etc. Considero que eso es harina de otro costal lo que traigo acotación es esa idea falsa de que no están haciendo nada por nadie, eso es falso.

            Una de las cosas que más me choca de mis amigos y examigos hippies y comunistas es que ellos no hacen absolutamente nada por nadie, más allá de solo hablar y para peor casi siempre es crítica lo que sale de sus bocas, un amigo decía que el luchaba por las mujeres. Y su lucha consistía en hacer absolutamente nada, solo hablar y criticar.

Tengo amigos que ellos “aman a los animales” y los “defienden por Internet” pero cuando les pregunto si alimentan a algún perro callejero o algún gato callejero me responden que imagínate cómo van a ayudar ellos si ni siquiera… etc, etc. Su amor es tan grande por los animales que no les mueve ni siquiera a hacer lo más elemental que es darles comida. Para mi estos argumentos (no tengo como ayudar) no son válidos porque si ellos tienen para comerse un bistec, ¿Por qué no se comen medio y la otra mitad se la dan a algún animalito hambriento?, si cenan tres panes o dos arepas ¿Por qué no darle media arepa al perrito que está casi en los huesos de la esquina? <<imagínate ¿estás loco? Esa es mi comida, que sean otros los que hagan el sacrificio >>. Aclaro que no creo que todos deban darle la mitad de sus alimentos a los animales con hambre, pero en el caso de estos “amantes de animales” creo que por lo menos eso. Y lo peor es que esta actitud es de la mayoría, la misma mayoría que hipócritamente comparte por las redes  “lo buenos que son” y lo mucho que les “duelen las injusticias, y el no al maltrato animal”.

Hay gente muriendo solo en los hospitales que si tomáramos una hora de la semana para ir a visitarlos a leerles algún cuento haríamos una gran diferencia en sus vidas, pero imagínate el domingo es mi único día de descanso.

Facebook resolvió una de las mayores necesidades de la gente en general, si pudiéramos ayudar y hacer de este mundo mejor pero sin tener que hacer absolutamente nada lo haría. Facebook lo resolvió colocando imágenes a las que puedes darles “me gusta” y “compartir”.

Mi llamado no es a hacer todas estas cosas, que los que las hacemos no necesitamos llamado alguno, las hacemos porque nos nace y porque no podemos vivir con nosotros mismos si no las hiciéramos. NO PORQUE SEAMOS BUENOS, porque de bueno yo tengo muy poco (por ejemplo), sino porque vuelvo y repito no podemos ser indiferentes ante el dolor de otro.

La gente crítica a personas que al menos están haciendo algo; mucho o poco pero algo hacen en cambio estos cyber-críticos no hacen nada por nadie y se creen con la autoridad moral de juzgar a otros solo porque ellos le dan “me gusta” a una imagen de una niña con síndrome de Down que dice: “Solo le darán me gusta los que piensan que soy hermosa”. Le dan me gusta y se dicen a sí mismos, ¡vaya!, que bueno soy.

Pew Die Pie un famoso “youtuber” una vez subió un vídeo hablando de algo parecido, pues estaba ofendido porque otro “youtuber” subió un vídeo hablando pestes de él diciendo que era una basura y que mal gastaba todo el dinero que había hecho en Internet en idioteces, con tanta gente con necesidad en el mundo. La respuesta de Pew Die Pie fue, él había donado más de 1.000.000 de dólares a distintas organizaciones caritativas y de ayuda humanitaria, pero ¡vaya! perdóname por no hacer lo que tu esperas de mí y no llenar tus expectativas.

Amigos que dicen amar y estar orgullosos de sus raíces indígenas y africanas pero su sueño es vivir en New York, visitar Paris, Londrés, Tokyo, etc.  A la Guajira, al Amazonas o a África no van (y no quieren ir) pero ni obligados.

Termino con una frase que confirmo y reafirmo que es totalmente valida casi a diario:

“Los que nunca hacen nada son expertos en cómo debe hacerse las cosas”

Nota: en esta página realice el collage:

https://www.befunky.com/es/crear/collage/

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