Saltando a la Acción

Mucho se ha dicho acerca de la realización de los sueños. Hay grandes escritores y filósofos hablando de los “como”, lograr esos “que”. La mayoría de nosotros creemos que lo primero que tenemos que hacer cuando anhelamos algo es saltar a la acción y luego en el camino se va viendo. Esto pude que dé resultados para algunos que la naturaleza doto con una inteligencia y un instinto especial para aquello que persiguen, y logran hazañas cuasi imposibles.
Pero para la mayoría de los mortales aquello que anhelamos está detrás de un muy largo camino en el que debemos transitar paso a paso. La mayoría de las personas no tienen aquello que anhelaron tener, porque nunca si quiera se sentaron a aclarar ¿Qué querían?  y ¿cómo lo querían? O ¿cuándo?
A los jóvenes se nos impulsa a hacer aún mucho más impulsivos, mucho más resueltos, Carpet Diem, YOLO, Just Do It, etc. Y poca gente está interesada en decir la verdad, la mayoría está interesado en decir lo que la gente le gustaría oír, solo por vender, por generar una ganancia monetaria, pero habemos algunos que si queremos enviar mensajes sinceros y coherentes a nuestros semejantes aunque ello nos cueste la popularidad.
La gente dice que está cansada de las palabras, pero si hacemos una pequeña reflexión a que le llamamos palabra hoy en día, se darán cuenta que es a frases y supuestos dichos de gente “importantes” de las que a diario o por segundo se publican en las redes sociales es a la que en realidad les tienen tedio, supuestas frases automotivacionales que quedan hechas sal y agua cuando las enfrentamos a la realidad de la vida.
De ese tipo de cosas es que estamos cansados la mayoría, no de la palabra como tal, pues si nos ponemos a reflexionar de manera concienzuda, nos daríamos cuenta que en realidad son muy pocos o ningunos los diálogos genuinos y profundos que tenemos con los que están próximos a nosotros. Por colocarles una idea, supongamos que uno de nuestros mejores amigos conoce a Donald Trump y te lo presenta, ósea que por asociación vendría a ser ahora tu amigo. ¿De que le hablaríamos?, le preguntaríamos con cuantas misses se ha acostado? ¿si es verdad que tiene un carro que es todo de oro? ¿le pasaríamos unos cuantos memes que han hecho de él para reírnos? Quizás hasta pensaríamos la posibilidad de sacarle plata amistosamente, pocos estaríamos interesados en hallar en él, ese algo que lo llevó a donde está, poco tendríamos serías conversas con él acerca de cómo realizar proyectos y sacarlos adelante. Bueno la verdad es que no necesitas un Donald Trump en la vida seguramente te rodeas de gente que en sus limitaciones ha logrado grandes cosas, y ¿De que temas hablas con ellos? ¿De futbol? ¿De vestidos? ¿Del meme de moda?
Acumulamos un montón de perfiles en redes sociales para crearnos la ilusión de que tenemos “amigos”, démonos cuenta que un perfil en una red social es algo que la gente crea, pero no con su ejemplo, con su carácter, con su forma de vivir o con su inteligencia. Sino simplemente arman o estructuran una fachada de, que es lo que quieren que la gente crea de ellos. Lo mismo pasa con la mayoría de las personas que usan frecuentemente las redes sociales, colocan mensajes llamando a la conciencia acerca del maltratos a los animales, pero no son capaces de hacer absolutamente nada por el número infinito de animales de todo tipo que sufren a diario, hablan de la sed que hay en el continente Africano y en sus propios países hay gente que sufre de sed y de hambre. En cierta forma, de manera consciente o inconsciente ese tipo de “campañas” solo generan un blindado estado de apatía por los problemas reales.
Lo mismo pasa con los vídeojuegos, modo de entretenimiento que amo y del cual me considero adicto. Los vídeojuegos si no te cuidas generan una sensación de realización ficticia, el terminar un RPG(por ejemplo) de doscientas horas al 100% te hace sentir que has realizado una gran hazaña, cuando en realidad si somos sinceros, en la vida real no estás logrando nada. Por colocar otro ejemplo: hay cursos de manualidades que no llegan a las 200 horas de duración y al final del curso, obtienes una herramienta para tu mantenimiento en el caso de que te veas en un aprieto económico y un certificado para agrandar el currículo(sea que esto segundo te beneficie o no).
En las redes sociales se habla de “regalar diccionarios” como una forma despectiva de decirle a la gente de la mala ortografía de la que sufre. Pero solo muy pocos entienden que en realidad todos necesitamos crecer con la lectura diaria de una diccionario pues somos parlantes de la lengua Española que tiene cientos de miles de palabras en su largo y ancho. Y seamos honestos más de la mitad del diccionario no lo conocemos.
La sociedad quiere impulsarnos a la acción sin habernos sentados a planear o a pensar de manera lenta y calmadamente, en las consecuencias de las acciones que tomemos, es muy divertido gritar “YOLO” mientras saltas del techo de una casa a otra, pero es terrible doloroso destrozarte el tobillo producto de la caída o peor aún matarte queriendo alcanzar una meta tan efímera.
Muchos de nuestros problemas como sociedad (y solo me referiré a Latinoamérica por respeto) se solucionarían, si aplicáramos la planificación familiar, por colocar un ejemplo. No habrían embarazos precoz o los habría muy pocos, ni hijos no deseados, jóvenes frustrados trabajando en lo que sea porque les toca proveer para su hijo, no habrían mujeres solteras con cuatro hijos a cuesta, etc.

La gente dice estar cansada de las palabras, pero por supuesto,  un montón de palabras vacías cansan a cualquiera, las palabras verdaderamente basadas en profunda sabiduría no.

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